viernes, 29 de septiembre de 2017

.


"¿El amor es una excepción, la única [...] a la ley de la dominación [...] , una suspensión de la violencia [...]?"

-Pierre Bourdieu


Latió en la mirada el habitus
antes aún 
que el corazón.




Los ojos dibujan el mapa
que les guíe de vuelta
junto al prójimo.


El aire se vuelve
en muro imbatible.


El espejo
el reflejo
en la mirada ajena
comunican
si es posible
la esperanza. 


Soledad,
mensaje y travesía del grito encerrado,
el mar
inmenso cataclismo.


Pero aún nadie demuestra
la imposibilidad del resquicio.


Los dedos del gorrión todavía atraviesan
el asfalto
destruyendo el privilegio de volar.
El tibio incendio de una mano
carboniza
la fría libertad del individuo,
trizando el espejismo 
de la autonomía.


La claridad del páramo desierto retrocede,
el amor puro
hace surgir la duda
hiriendo de muerte
a la estructura.

Los ojos divisando su destino:

galopan
veloces
al eclipse
de la propia frontera.

lunes, 18 de septiembre de 2017

A Lana



Lana:

 Aprendiste en la escuela las paredes
las piedras angulares
de tu encierro
el poder
la gloria
y la bóveda de manos ajenas
midiendo
el alcance de tu voz.

Quién iba a percatarse del peligro
persiguiendo  a la niña
que camina sola
al solo abrigo
de sus diecisiete,
la imagen de la tormenta
sellando sin aviso
la carta
encomendada
al prodigio de tus labios.

Quién podría negar
tu libertad
al entregarte a las garras
de la violencia
inscrita en tu destino.

Rebelada ante la Historia, sería,
Lana,
tu voz,
 flecha encendida,
gaviota trazando en el espejo
la grieta
que pudiera
devolvernos la justicia
al encontrarnos,
al fin,
inocentes
en nuestros propios ojos.

Si encuentras, Lana, algún día
el  pesebre
desde el que perdonar al mundo,
escucharás asombrada
la belleza de tu canto
en otra vida,
el eco desolado
que  aún resuene
en la celda
abismal
de tus palabras.




 (Lana del Rey - Terrence Loves You)
https://www.youtube.com/watch?v=emDU4QvdwVk

domingo, 10 de septiembre de 2017

Volver a casa



La vuelta a casa es un camino de álamos.


Pasando a toda velocidad
entre las ramas
la imagen de la memoria
el ocaso de lo existente
que no acierto a escribir.



El sol pálido de Mendoza hace germinar flores vivas
en el páramo del tiempo de la ausencia.


Las casas construidas en las manos se derrumban,
solo persevera la piel inocente.

Se vislumbra el rostro de barro
sonriendo,
de nuevo 
en las raíces.


La vuelta a casa es la familia,
catarata de piedras de colores
tiñendo de luz el retorno.


El temblor atravesando la tierra
hasta encontrarse 
con los ojos

vibrando el pensamiento del lugar
que guarde los horizontes divisados
compartiendo 
el afán
de seguir mirando juntos.


No existen las palabras
que contengan
la inmensidad terrible del corazón.


Aún les pido a los espejos
que me dejen ver 
la duda
jugueteando en la mirada.


Mi niñez era el fantasma de un niño asustado
que hoy
 me toma de la mano
y abre la ventana de su pecho
para enseñarme que,
en su cuna,
ha vuelto a poder dormir.


Guardo solo conmigo el pálpito tranquilo
la certeza del camino entre las manos
de quienes oyen
y se asombran,
de los que ríen
sufriendo el relato incierto de los ríos
y transmiten
y se baten contra el yugo 
de la perspectiva
y se esperan entre aquellos que aún llegan
y se pierden
y se aman.


El amanecer me devuelve otra vez la mirada,
haciéndose el silencio.



Y aún nos aguarda la higuera
sus frutos
derramados por el suelo,
amuleto que siempre nos recuerde
los refugios construidos

que nos vieron regresar.


(Sigur Ros - Njosnavelin )
https://www.youtube.com/watch?v=0QM1QdRpFxU

miércoles, 30 de agosto de 2017

.

Un chico ciego vadeando las mareas
del andén
brillante mirada anfibia,
anciano
niñez latente.

Precipitándose a la realidad las aves
desde la bóveda quebrada
de otros cielos.


La piel recibiendo el vertido
venenoso del poder,
el cuerpo combatiendo
hasta apagarse.


El espejo partiéndose en los labios.

Desvelada la llave que hable
de lo que pasa dentro.

Ni culpables las aguas
de la violencia en el viento
ni culpable el pavimento al volverse impenetrable
ante el golpe sostenido de la luz.

Amadas las circunstancias en su única medida,
labrado el surco en la tiera
que resta a la herida del golpe
la caricia
el papel.

Ni los ojos
ni el rostro tembloroso,
ni grito caído desde el torreón-pesadilla,
ni sangre esculpiendo el glaciar
a cuya voz responder.

Hoy sol, vendaval, mano y rostro
que guíen de vuelta
al camino
donde pudimos ser.


jueves, 8 de junio de 2017

.

"Cuando tú salgas, ¿en qué se habrá convertido el mundo?"
Arthur Rimbaud


Ojos del ser afligido
corredor
humanitario y refugio
salvación del remedio
para el mundo
hallazgo luminoso
anunciando en silencio
el cansancio
cicatriz abierta
emanando 
el arroyo violento
de la verdad.


Sean quienes sufren
tras curar juntos el mapa
de la única piel quebrada
quienes hagan brotar la flor en los senderos
por recorrer,
el rostro en el barro
la mano sonriendo
al caminar.


Guarde el cuerpo 
de un ángel
devastado
el perfume confuso de la piel
y el engranaje 
sacudiendo
la anatomía
liviana
de quien nació
para mirar.



lunes, 15 de mayo de 2017

.

Mirar a los ojos
 el accidente

el monstruo de hierro 
agonizando
en  fuego
desconocido

mirar a los ojos

quebrarse el hielo
en las manos

bautizando

la incertidumbre suicida
de ver al tiempo avanzar
mirando

desde las llamas.

domingo, 23 de abril de 2017

.

Anuncia el eco

-muchacho de canto quebrado
clamando tras muros vacíos-
el regreso
 del día.


Despierta el hogar.

Se abre otra vez el surco
de la luz
en la piel agrietada
de las manos.


Kiko es de nuevo
el susurro
recordando:

“nunca 
el prisma de la razón
disolviendo lo Humano”



Sus palabras
grabándose en el largo puente del silencio.



Mira su interior
a la guerra perpetua
aún librada bajo el pozo
luchador

de los desposeídos.


Se encuentra en la rutina

persiguiendo
la salvación de los amados.





Amigo:


Será salvado el abismo
que crece
atravesando las estancias,
amainará el niño inquieto
que impide erigirse al alba
nevando tras las cortinas.




Pueden tus ojos apagarse
cada noche
persiguiendo las respuestas
que se nieguen
a iluminar el día.




He de constituir
el hombro horizontal del descanso.



He de mostrarte la luz
que ilumina ante mí
 tu fortaleza,

construyendo el ventanal
desde el que atisbes
la antorcha
incombustible

de tu valía.